miércoles, 18 de abril de 2012

Mentiras como puños

El dijo "te amo".
Ella murió al tiempo de dolor.
















No supo medir sus palabras.

domingo, 15 de abril de 2012

...pero posible y realizable.

Utopía, de u-topos      



No lugar,
ninguna parte.



Un espacio que no existe,
salvo en mi mente: TÚ.


...

martes, 10 de abril de 2012

Animal

Fría, áspera, rugosa.





Eres como la piel de la serpiente.





Tengo que mudarme de ti.

sábado, 7 de abril de 2012

Movimiento



Mirar, mirar a un lado, mirar al otro. Mirar y ver, ver gente luchando a ciegas por poder mirar hacia el futuro. Futuro, futuro que parece un pasado ahogado en pasajes de otras épocas. Y que siendo época de flores me he encontrado con un jardín quemado por el fuego vivo de injusticias y soberanías amargas. Amargo, amargo es el sabor que me han dejado los golpes de un estado de catarsis, catarsis mental. Y en mi mente se fragua una idea idealizada, yo ya dejé de idealizarte, idealizarme.

Esto no es lo ideal.

miércoles, 4 de abril de 2012

Contarte

De sueños mojados, que no húmedos, mojados.
Llamemos a las cosas por su nombre.


Ahora que soy el péndulo de la noche,
millones de estrellas que se apagan para dejar
que las velas alumbren la cara deshecha.



De no soñar me agoto buscando el sueño.
De no querer me rindo a querer lo que no quiero.



Las cosas por su nombre.
Sueños inundados, tres, cuatro.

sábado, 28 de enero de 2012

La historia a mi manera II: los romanos, parte primera.

La característica fundamental del arte romano es que el artista trabajó siempre para el engrandecimiento de la imagen del Estado. Vamos, que de aquí podemos sacar muchas conclusiones. Le dijo un emperador (de los de capa y espada, no de pez): “Niño, píntame bonito o vas de cabeza a los leones”, y claro, el otro no tuvo más remedio que hacer hermoso a alguien que lo mismo no había quien le tocase ni con un palo ni con un puntero láser.

Los romanos asentaron el ideal clásico nacido en Grecia, porque para que te vas a inventar algo si lo puedes transformar a tu antojo… El gran desarrollo de las ciudades romanas hizo que su arquitectura fuera utilitaria, y que se distingue de la griega por un mayor sentido ornamental, es decir, “yo más que tu”.
Los principales materiales de construcción fueron la piedra, el hormigón y el ladrillo. Eran materiales baratos, que encontraban en sus propias tierras (todo el mundo que tiene un jardín tiene una piedra y un ladrillo) pero que resultaban toscos. Para solucionarlo recubrían los edificios con mármol. Resumiendo, es como si yo le regalo a alguien un mojón pero eso si, con un lazo.

Los arquitectos romanos usaron los tres órdenes clásicos heredados de Grecia: dórico, jónico y corintio; pero no contentos con eso, como ellos eran más y mejor, crearon un cuarto orden, que era una derivación romana del dórico, y aplicando una lógica aplastante le llamaron orden toscano. Vamos a ver, que yo no es por criticar, pero ¿toscano de qué?, ¿de tosco?, ¿y luego a gastar en lazos no?
Bueno, pues al final esto se resume en que el capitel de las columnas romanas está decorado con hojas de acanto del corintio y volutas del jónico. Haberle llamado corínico, o joníntio…

Para la distribución de sus ciudades, que eran muchas, se copiaron de los etruscos con lo del cardo y el decumano. Eso si, como eran tantísimas las ciudades, y debe ser que el GPS aún no existía, empezaron a crear caminos por doquier. Por eso se dice que todos los caminos conducen a Roma, a veces tardas más en llegar, pero no te pierdes.
Estos caminos llegaban a toditas las ciudades y estaban hechos superponiendo capas de cimentación. Cada ciertas millas romanas, que para que ponerlo en kilómetros, se colocaba un palito indicando la distancia entre Roma y otra ciudad principal. Luego tú ya decidías si seguías o te dabas la vuelta. El caso es volver, como con la DGT.
Con toda la historia de los caminos se dan cuenta que hay que construir puentes, porque te coge el río de por medio o la zanja de la guerra y ponte a rodear con la mula cargada, el niño llorando y la suegra dando por saco. Apañados como eran, ya que se pusieron a construir puentes aprovecharon y desarrollaron una red de alcantarillado que te pees y los acueductos para que llegase el agüita a las ciudades de a tomar por culo.

Lo que más le gustaba a los romanos no era la pizza, que también, pero sobre todo era divertirse. Menudos. Organizaron un montón de espacios para la vida cultural. Por ejemplo: las termas y los teatros. A éstos últimos le pusieron una salita para que los actores esperasen su turno (proscenium) y luego ya lo que viene siendo el escenario, pero que ellos le llamaron scena que queda mucho más chic.
Cuando empezaron a entretenerse con bichos peligrosos, se dieron cuenta que tenían que cerrar el recinto para que no se les escape (tipo encierro taurino de mi pueblo, que todos los años se dejan la puerta abierta) y eso dio lugar al anfiteatro, o como a mi me gusta decir, el tapiteatro, que para eso le pusieron tapa.
Para las carreras de carros, en las que destacaba Fernandum Alonsum, se construyeron los circos, que tenían forma alargada y se cerraban en un extremo. Tenían unos setillos por el medio que indicaban el camino a seguir de los conductores, luego esto se sustituyó por las típicas flechas que hoy nos encontramos en la carretera.

Para la conmemoración de sus héroes, los romanos crearon las columnas conmemorativas, que eran eso, columnas, con un montón de relieves contando la vida y milagros del homenajeado; como por ejemplo la columna de Tito, que yo al principio pensé que era mi tito Jaime, que tiene un taller de Renault en Granada, pero me ha dicho mi madre que no es ese tito. Bueno, además se copiaron de los arcos del triunfo de los griegos. El arco del triunfo viene a ser, a parte del lugar por donde yo me paso ciertas cosas, una puerta. Los griegos las abrían en los muros de las ciudades y los romanos, como son muy suyos, las ponían donde les venía bien. De aquí la tontuna de que hoy en día nos encontremos una puerta en una rotonda.

Las viviendas romanas eran copias de las viviendas etruscas. Lo único que hicieron fue poner un estanque en el patio para recoger el agua y cambiarle el nombre a las estancias, por ejemplo: la salita principal, el tablinium; el comedor, el triclinium (comedorium le habría puesto yo); y así sucesivamente. En las ciudades, era muy habitual la vivienda de alquiler en edificios de varias alturas con ventanas y balcones, vamos, un pisito en el centro por 800 euros al mes.

En arquitectura religiosa, el tema les resbaló bastante. Si ellos tenían sus templos, sus tumbas, pero vamos, que na de na.

Y bueno, en escultura lo fliparon haciendo retratos tan naturalistas, que no sabias si te encontrabas con el César o con su puñetera estatua del saloncium de recepcium.

La historia a mi manera I: Los etruscos


Una de las muchas teorías sobre los etruscos narra que llegaron a la península itálica  hacia el año 700 a. C por barco (Iberia todavía no estaba en su pleno desarrollo, que si no…) desde las costas asirias (que nadie sabe dónde están, pero que tienen playa).
Al llegar a su destino, se encontraron con que todo pichichi estaba allí acampado (los griegos tienen esa manía de ocuparlo todo), así que se fueron y al final se quedaron en la Toscana, que tampoco está mal para vivir.

De ellos sabemos muy poco, porque o no se hacían facebook o si se lo hacían solo jugaban a Farm Ville; pero lo que si sabemos es que adoptaron el alfabeto griego, aun que su lengua no guarda parentesco (yo para eso me invento mi propio alfabeto, pero bueno). Después de hacerles creer a los griegos que eran hermanitos de alfabeto, empezaron a rivalizar entre ellos por la conquista del imperio a través del Mediterráneo. Realmente, los etruscos nunca se consideraron como nación, sino como ciudades-estado independientes, es decir, eran un poco como los nacionalistas del momento; hasta que llegaron los romanos entre el siglo V y IV a. C y empezaron a repartir collejas y a poner a todo el mundo firme (menos a Asterix y Obelix, pero eso es de otra historia).

Sobre sus aportaciones artísticas empezaremos con los conceptos urbanísticos. Organizaron sus ciudades a modo de campamento militar (no me digas que no iban buscando follón) dividiendo éstas en dos calles anchas: el cardo (borriquero) de norte a sur y el decumano que corta al cardo perpendicularmente (al cardo siempre es mejor cortarlo de raíz). Cabe destacar la fortificación de estas ciudades con anchos y resistentes muros de ladrillo y piedra, y varias puertas por las que entrar y salir de la ciudad. Una tontería, por que para qué te gastas la pasta en un muro del grosor de las casas asturianas para luego llenarlo de puertas, ¡¡que te van a entrar cojones!!

De sus casas destacamos únicamente que se construían en una sola planta y con un patio sin techo, y si llueve se moja como los demás. Los romanos se hicieron los chalets igualitos, pero eso se cuenta también con lo de Asterix y Obelix.

Como pueblo religioso, tenían sus templos to´cuidaos y bonitos. Eran casi cuadrados, y solamente tenían escaleras por el lado sur, en la entrada. Menos mal que aún no había Metro, porque seguro que el listo de turno coloca la boca de éste en el lado norte y te tienes que pegar el pirulo del siglo para ir a rezar a los miembros de la triada, porque eso si, los etruscos agrupaban a sus dioses de tres en tres en los templos, y se les rendía culto a cada uno en una de cella diferente. ¿Qué que es una cella? Pues un cacho de cosa donde se ponía la estatuilla del dios en cuestión.

En pintura siguen estando influenciados por los griegos y se sigue usando la ley de la frontalidad, que como su propio nombre indica es frontal (es que si hay que explicar esto…). A las titis se les pinta de blanco y a los machotes de rojo; no me parece mal pero bueno, también se puede diferenciar poniéndole los pechotes más grandes a ellas y el paquetón abultado a ellos.

Sobre la escultura, mis primos etruscos usaron sobre todo el barro cocido (se lo pasaron teta con el Alfanova de Matel) pero también le echaron cojones a utilizar el metal.

Y esto es todo lo que tengo que decir sobre los etruscos.